Surge en el año 2000 cuando entra en vigor la Ley de Ordenación de la Edificación que obliga al promotor a contratar una póliza sobre los edificios entregados.


La Ley de Ordenación de la Edificación obliga a que la póliza contratada asegure durante 10 años los defectos en los elementos resistentes (pilares, forjados etc.) del edificio.